PRIMEROS PASOS

Visitas al zoo, el juego e interacción con pares y adultos marcan la vida del preescolar

Valeria Heredia

“Por cada dólar que el Estado invierte en educación, cuando el niño sea adulto, el retorno será de USD 17”, anota María Isabel Bermeo, catedrática de la Escuela de Psicología de la Universidad de las Américas, entrevistada por Educacción.

Es que la evidencia internacional confirma que la asistencia a la educación preescolar tiene una relación estadísticamente significativa con el rendimiento posterior. Lo dice el informe del Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo, de Unesco.

Sin embargo, en este documento, también se alerta sobre un punto: la cobertura de la educación preescolar no es suficiente si no se asegura una educación de calidad, particularmente en cuanto a los espacios, los materiales, el cuidado y las interacciones sociales que promuevan el desarrollo infantil. Por esta razón, es necesario invertir en personal docente y técnico calificado y con estudios especializados en este nivel. El desarrollo de infraestructura, materiales y textos apropiados para la edad preescolar es también un componente esencial en la prestación de servicios de calidad.

En los primeros años de vida, entre los 0 a 5 años, las actividades relacionadas con el juego son importantes. Así se prepara a los niños para la educación primaria, como lo han certificado Unesco, Unicef, Banco Mundial, ONU Mujeres, entre otros organismos.

De acuerdo con el currículo escolar ecuatoriano –disponible en el sitio web del Ministerio de Educación (https://educacion.gob.ec/educacion-inicial/)- en este período la meta es potenciar el pensamiento del infante y desarrollar la exploración, la experimentación, el juego y la creación.

Bermeo señala que no se logra desarrollar la parte holística, emocional y cognitiva si se tiene al preescolar encerrado en el salón de clase. Hay que llevarlo a sitios en donde gane experiencias, por ejemplo visitas al zoológico, a la biblioteca, al parque, etc.

También la profesora parvularia debe encargarse de introducir nuevo vocabulario y parafrasear o explicar con otras palabras lo que el pequeño dice.