PADRES CONECTADOS

WhatsApp de padres: ¿herramienta o más del juego del teléfono descompuesto?

Mariela Rosero

Para unos, los grupos de WhatsApp de padres de familia son una alternativa útil de comunicación. Para otros no son convenientes porque generan discordia y hacen que los representantes de los estudiantes se olviden de pasar por los planteles.

Cecilia Lema tiene 46 años y es maestra fiscal de niños de séptimo de básica. El año lectivo anterior decidió organizar un grupo de WhatsApp, con los padres y madres de familia de su grupo.

No todos los padres y madres de sus 44 estudiantes tenían un teléfono inteligente, con la aplicación. Pero entonces la alternativa fue integrar a la hermana del niño o inclusive a la tía.

¿Sirven o no esos grupos? Lema asegura que sí son útiles, siempre que un maestro se encargue de administrarlos. Y que desde el primer día de clases ponga las reglas para interactuar en ese espacio.

No es para enviar las famosas cadenas, tampoco para escribir justificaciones por incumplimientos de los estudiantes. Eso les aclaró a los padres. Un estudiante además de la madre tenía incorporada al grupo a su tía y a su hermana mayor. “Así que a través de alguno se tenían que enterar sobre lo que hacíamos en clase”, comentó la maestra.

Lema les enviaba mensajes de voz, para explicar las tareas más complicadas. Los padres y madres utilizaron el espacio para exponer, a través de fotografías, el proceso de realización de las tareas. Y eso sirvió, para que los demás busquen hacer mejores trabajos.

Solo en una ocasión, hubo un altercado pequeño entre dos representantes. Una se quejó porque no obtuvo una respuesta inmediata. Y preguntó para qué servía el chat. Otro papito le pidió ser más paciente. No pasó a mayores.

Esta profesora considera que, con alumnos de colegio, sus colegas podrían armar también grupos. Aunque sin padres de familia. Ella se comunica con ellos a través de otras plataformas como correos electrónicos y Facebook. Ahí cuelga videos, que les pide revisar, la víspera de determinada clase.

Algunos problemas surgen cuando estos espacios son usados, sin la dirección de una maestra, contaron a Educacción, algunos padres. Esto porque hay disputas, diferentes criterios entre los miembros y no se llegan a poner de acuerdo en alguna actividad.

También es común que los padres escriban motivados por una mala experiencia, así sin analizar lo suficiente, se quejan de la maestra o por la supuesta mala actitud de los compañeros de su hijo, sin conocer la historia completa.

Aunque para otros, el WhatsApp es una buena opción para organizar programas como el festejo por el Día del Niño o del Maestro, evitando reuniones presenciales.

Silvia Sosa tiene una hija de 12 años. Nunca ha sido parte de un grupo de WhatsApp de padres. A ella le gustaría utilizar la tecnología para interactuar con la maestra, conocer sobre actividades. Pero, sus compañeras de trabajo le han contado que esos espacios a veces no son bien utilizados. Y se pierde el tiempo, además “hay papitos despistados que preguntan cada cosa”.

En la institución educativa de su niña, los profesores no les comparten los números de celular. Le indicaron que toda la información sobre tareas o comportamiento de su hija estarán escritos en un diario.