MOCHILA

Profesor desarrolló su propio método para enseñar inglés

Diego Bravo

Existen los estudiantes auditivos, quienes asimilan mejor las clases de inglés a través de lo que escuchan y sensibilizan su oído. Otros son visuales y aprenden con imágenes. También están los kinestésicos, que experimentan en las aulas…

Identificar el tipo de aprendizaje de cada alumno para explotar sus potencialidades es la tarea de los maestros que trabajan con el método de enseñanza denominado ‘El otro inglés’. Este fue desarrollado por el docente Eduardo Reinoso, en más de 20 años de investigaciones, según dijo.

En esa línea, el tutor debe proveer a los alumnos de una variada y extensa gama de actividades que les permita descubrir su método de aprendizaje de ese idioma. Así, ellos ganan mayor autoconfianza y elevan su autoestima a la hora de expresarse en ese idioma.

A esto se suma que las clases son personalizadas para que el estudiante se sienta más cómodo a la hora de aprender.

Esta metodología se basa en tres pilares: conocimientos, habilidades y valores. También en la autoeducación cuando el docente se convierte en un facilitador y mediador del aprendizaje. La idea es que el estudiante, de a poco, gane conocimientos por sí mismo y sea autónomo.

En Ecuador, el nivel de inglés es bajo, según el English Proficiency Index, uno de los escalafones mundiales más altos para la evaluación de ese idioma que es manejado por la firma Education First (EF). Se encuentra después de México, Perú, Panamá y otros países latinoamericanos. Argentina es el que mejor nivel tiene en la región.

El promedio de inglés que se obtuvo en Ecuador, según esa entidad, es de 49 sobre 100 puntos.

Ante ese panorama –para Reinoso- es fundamental que se mejoren los esquemas de enseñanza. A su juicio, el sistema educativo tradicional ecuatoriano en cuanto al idioma inglés, es repetitivo, memorístico, gramatical, de lectura inexistente y fomenta erróneamente la traducción. Tampoco hay la participación activa del estudiante, convirtiéndolos en dependientes.