MOCHILA

Lenín Moreno y otros personajes resaltan la rebeldía del Mejía

Valeria Heredia

M-E-J-Í-A son las cinco letras impregnadas en los corazones de quienes estudiaron en este colegio del centro de Quito. En cada aula y pasillo, los chicos dejaron una huella de su paso, ya sea por su liderazgo, habilidad deportiva, literaria o académica. Esa misma huella han plasmado en los diferentes estamentos de la sociedad tras terminar su formación.

Las letras y el pensamiento de Jorge Carrera Andrade, Jorge Enrique Adoum y Jorge Icaza tomaron forma en las aulas del Colegio Nacional Mejía.

El primero se destacó como poeta, ensayista y traductor. Además fue referente de la lírica en Latinoamérica junto al grupo literario La Idea.

El segundo deleitó con poemas como El perseguido, Entonces ¿no hay olvido?. Es autor de más de 20 libros de poesía y ganador de premios como el de la Casa de las Américas.

Y como olvidar el Huasipungo, los Huairapamushcas o El Chulla Romero y Flores que salieron de la pluma de Jorge Icaza.

Entre los antiguos estudiantes de este colegio, también, está el nombre del actual presidente de la República, Lenín Moreno. Él estuvo los primeros años de secundaria en esta institución, que tiene 120 años de existencia.

Con añoranza, el Primer Mandatario regresó a su colegio el pasado lunes 4 de septiembre, para la inauguración del año escolar 2017-2018.

En ese espacio recordó las experiencias vividas. Los primeros amores, los bailes, los amigos y las infaltables riñas fueron parte de los recuerdos de Moreno. “Es un orgullo, lo es y lo será ser integrante del Patrón Mejía”, indicó.

El primer acto de rebeldía que vivió en el plantel capitalino fue que como parte del grupo de cachorros –alumnos del octavo año– no se dejó dar la bienvenida. Los estudiantes de los últimos años propinaban una patada en la cola a los más pequeños como saludo inicial. “Ese año no nos dejamos 'cachorrear'. Nos atrincheramos con unas pequeñas piedritas para no dejarnos”.

Moreno, además, recordó algunas travesuras vividas con sus compañeros como sus salidas a las funciones de cine o a los parques.

Historias parecidas se vienen a la memoria de Paco Moncayo, quien fue candidato presidencial, asambleísta y alcalde de Quito. Para él, una palabra define al Mejía: rebeldía.

Moncayo rememora las protestas contra las fuerzas de seguridad. Con canicas en la mano, los jóvenes de su época intentaban frenar el paso de los policías a caballo que se enfrentaban con ellos. "Esperábamos que los caballos se resbalen con las bolas en el piso".

Dentro de la larga lista de personajes que se formaron en el Mejía están Isabel Robalino Bolle, primera abogada, dirigente social, fundadora de agrupaciones como la Juventud Universitaria Católica, Femenina, etc. Además está el ex ministro de Finanzas, Patricio Rivera; Frank Vargas Pazzos, ex comandante del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas; Galo Plaza Lasso, presidente ecuatoriano y otros.

El actual ministro de Educación, Fander Falconí, estudió en el Colegio Municipal Sebastián de Benalcázar. Pero se graduó en el Bethesda Chevy Chase High School en Maryland. Al volver al Ecuador tuvo que refrendar el título en el Patrón Mejía. Así era el trámite entonces.

La historia de este colegio, también, se teje con otros antiguos estudiantes insertados en diferentes instituciones públicas y privadas en el país. Iván Ruiz Gonzalez fue dirigente estudiantil. El joven salió del colegio en 2010. Actualmente es licenciado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales. Él obtuvo una beca en la Facultad Latinoaméricana de Ciencias Sociales (Flacso) para seguir su formación. Además trabaja en el Consejo de la Judicatura, en donde ha capacitado a funcionarios de la entidad.

Daniel Sánchez es ingeniero en Sistemas y tiene una maestría en Gerencia. Labora en el Ministerio de Agricultura y se encarga de las bases de datos catastrales a escala nacional.

En el deporte también hay 'mejías' presentes. Así lo explica Kevin Arboleda, quien egresó hace dos años. Él es campeón de artes marciales en competencias interclubes. En cuarto año, fundó un club de artes marciales mixtas y muay thai. Actualmente, dirige a cerca 80 estudiantes, a quienes enseña gratuitamente estas disciplinas.

El corazón de los 'mejías' aún late cuando escuchan el famoso “Per aspera ad astra”. La frase está escrita en la parte inferior de su sello y significa "Por la aspera pendiente hasta la cima". Mientras que de sus labios aún se escucha su grito inicial: "Adelante va el Mejía, adelante siempre irá, adelante siempre ha ido y jamás sucumbirá... Por el Mejía".