En el Club de Tenis Buena Vista, en las pasadas vacaciones, hubo varias actividades de interacción entre participantes. Foto:  Alfredo Lagla/ Educacción

En el Club de Tenis Buena Vista, en las pasadas vacaciones, hubo varias actividades de interacción entre participantes. Foto: Alfredo Lagla/ Educacción

EL PROFE

¿Cómo integrar a estudiantes nuevos, que aún no hacen amigos?

Redacción Sociedad

El inicio de un nuevo año lectivo siempre es un reto. Muchos más para los pequeños que inician su vida académica. Los alumnos nuevos también pueden sentir algo de presión por las dificultades para unirse al grupo.

En esos casos, los profesores tienen ciertas metodologías que aplican para que la integración sea más natural y esto no afecte en el desempeño académico. Se trata de dinámicas que se pueden poner en práctica en las clases.

Susana Baca es docente de Escuela de Educación General Básica República de Argentina, de Amaguaña. Ella asegura que lo primero es lograr que los niños sepan que no hay por qué sentir miedo o vergüenza de equivocarse. De esta forma, todos participan activamente en clase y logran integrarse en las actividades académicas. Para eso la maestra debe ser amable y estar pendiente de las necesidades de cada uno, evitar juzgar.

Los profesores tienen ciertas metodologías que aplican para que la integración sea más natural. Foto: Alfredo Lagla / Educacción

Los profesores tienen ciertas metodologías que aplican para que la integración sea más natural. Foto: Alfredo Lagla / Educacción

La profesional propone algunas actividades para que se integren los niños en grupos nuevos. Una de estas es formar parejas y que cada niño cuente sobre sus vacaciones o un poco de su vida. Cuando termina el tiempo de socialización se pide que el compañero comente al grupo lo que conoció sobre el chico o chica con quien conversó y viceversa. Así todos se enteran de detalles sobre los otros.

Otra alternativa es que cada niño pase al frente, diga su nombre y algo con lo que este rima. Por ejemplo “soy Susana y llevo al paseo una manzana”, “soy Daniela y llevo al paseo una vela”, “soy Joaquín y llevo al paseo un cojín”. De esta manera, los niños podrán usar su creatividad y jugar un momento, también se logrará que los demás recuerden sus nombres.

Para los niños, las actividades que incluyen elementos lúdicos son atractivas y logran un mejor efecto. Por esto, es importante que los profesores propongan diversas dinámicas en las que los niños puedan explotar su creatividad y sus habilidades sociales. Los juegos pueden ser, por ejemplo, con balones que se lanzan entre compañeros y cada uno debe decir un dato sobre su vida, sus gustos…

Otra opción –que también ayuda a ejercitar la memoria– es que se haga una actividad en cadena. Es decir, el primer niño dice “me llamo Juan y me gusta el naranja”, la siguiente dice “me llamo Andrea y me justa el morado, él se llama Juan y le gusta el naranja”, y así se continúa. Cada profesor puede crear nuevos juegos y dinámicas que sean interesantes para sus alumnos.